Un día en la vida de un niño con síndrome de Down

Felipe ya tiene 3,6 años ¡cuánto hemos crecido en todo este tiempo!

A pesar de su síndrome de Down, un día nos propusimos que Felipe llevará una vida lo más normal posible. Y digo “lo más normal posible” porque nunca va a ser la vida como la vive un niño sin el síndrome sencillamente porque a un niño con síndrome de Down SIEMPRE habrá que darle soporte adicional de algún modo para que aprenda lo que surge casi en forma natural en un niño regular bajo las condiciones y entorno adecuado. Sin embargo, lo importante es que todo sea una experiencia divertida y llena de juegos. El no sabe que cuando esta en terapia de lenguaje, está en terapia. El no sabe que cuando se juega ciertas actividades, estamos desarrollando en él algunas habilidades específicas de nuestro interés. El no sabe que mamá quiere que él aprenda a leer antes de entrar a la escuela para que no sea rechazado por ser “un niño especial”. Así mismo es en su vida diaria. Como niño, tiene la capacidad de ir aprendiendo conductas y rutinas que lo lleven hacia la independencia cuando sea mayor.

He querido compartir muchos pequeños momentos de un día en la vida de Felipe. Prácticamente son todas las actividades que lo ocupan durante la semana y que me dejan a mi agotada…pero feliz al verlo tan satisfecho. Comparto con mucho cariño estos minutos en la vida de mi amado hijo:

El síndrome de Down en lugar de limitar la vida del niño o niña, debe enriquecerla. Se enriquece a través del aprendizaje, del juego, del amor y la contención, de las mismas terapias pero, sobre todo, al ayudarlo a ser una persona funcional e independiente.

Tenemos una vida ocupada pero bastante normal, donde todos nos amamos, respetamos y motivamos a dar lo mejor de sí. Felipe ha venido a ser la mejor experiencia que hayamos vivido. Solo Dios puede dar regalos así de grandes en un envoltorio supuestamente defectuoso a los ojos humanos pero que demuestra nuevamente que Dios nunca se equivoca y Sus planes y propósitos son perfectos. Espero que cada día más personas se permitan crecer a través de la aceptación del síndrome de Down como una condición genética natural que ocurre porque cada día podemos ser mejores hacia los demás y estos niños nos dan esa oportunidad.

¡Hoy tenemos mucho que celebrar en este Día Mundial del Síndrome de Down 2015!!